Me encanta escribir y es por eso que nuevamente retomo
mis andadas por estos rumbos ciberneticos.
Escribir siempre ha formado parte de mí desde que era
una niña. Desde hace mil años llevaba conmigo lápiz y papel y escribía lo que
fuera en cualquier momento. Puede que eso sea de lo poco que mantenga de
aquellos años, acostumbrada a llevar un boli y un trozo de papel encima...
Es cierto que el dolor me ha regalado millones de líneas, versos. Y que cuando releo mi pasado soy muy consciente de todo aquello que viví y que sentí con tanta intensidad.
Mi inconsciente se encarga de barrer recuerdos
negativos, sensaciones crueles y sentimientos llevados al límite, es por eso
que a través de la escritura puedo echar la vista atrás, no para volver, sino
repasar todo lo aprendido y hacer balances, casi siempre positivos.
Cuando me leo, por mucha tristeza que haya expresado,
toda esa pena, rabia, desesperación, me acuerdo de lo viva que estuve aun
estando muerta, de todas aquellas situaciones imposibles que me ahogaban y que
muchas veces sentía imposible salir... y bueno, de repente ves que todo pasa y
poco se queda, excepto las lecciones aprendidas.Mi escribir ha sido mi terapia, mi refugio, mi grito al vacío en mitad de la nada, mi manera de ser libre. De un simple teclado han salido grandes miedos, inseguridades, mucha ira y hasta ganas de partir cabezas.
Tengo que decir que ha sido el desamor el que más
letras me ha dado y puede que hasta tenga que darle las gracias por haberme
hecho sentir tanto, Pero a partir de ahí me sentido más viva que nunca.
Sin embargo, no me gusta asociar la escritura a la pena ni a los desengaños de la vida.
Sin embargo, no me gusta asociar la escritura a la pena ni a los desengaños de la vida.
Creo que si mis letras fueran canciones no serían más
que el reflejo de mi vida, una mezcla de éxitos y fracasos, de subidas y
bajadas, de idas y venidas que es, en definitiva, lo que a todos nos pasa en
cierto modo.
Eso si me gusta escribir sobre las cosas bonitas, esas
que pasan cada día y que ni apreciamos.
Me encanta escribir porque mi memoria, a veces borra
todo lo que se le antoja, y eso puede privarme de recordar que también hay
instantes maravillosos en mi vida. Así q mi escribir puede recordarlos siempre.
No quiero que escribir sólo sea una vía para pegar cuatro gritos en silencio.
No quiero que escribir sólo sea una vía para pegar cuatro gritos en silencio.
Quisiera transmitir mensajes de esperanza, de
optimismo, enseñanzas, de fuerza y valor. Vamos! Hacer terapia positiva.
Porque lo bueno también puede escribirse y grabarse en
el alma con el paso de los años.
*Yo*
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